Bolivia acelera su inclusión financiera, pero el crédito aún sigue rezagado
Bolivia dio en
2026 un salto importante en inclusión financiera, aunque todavía tiene camino
por recorrer para transformar la expansión de los pagos digitales en una mayor
integración de hogares y empresas al sistema financiero formal. El país alcanzó
47,5 puntos sobre 100 en el Índice de Inclusión Financiera (IIF) de Credicorp,
4,5 puntos más que en 2025, en el mayor avance registrado desde que comenzó
esta medición, en 2021.
El resultado
permitió que Bolivia ascendiera al séptimo lugar entre ocho países analizados,
dejando atrás a México, que pasó a ocupar el último puesto. La mejora nacional
fue la segunda más pronunciada de la región, después de Colombia, según la
sexta edición del estudio elaborado por el Banco de Ideas de Credicorp, con la
participación de Ipsos.
El informe mide
tres dimensiones: acceso a productos y servicios financieros, frecuencia e
intensidad de uso y calidad percibida por los usuarios. La evolución boliviana
fue positiva en las tres áreas, pero el crecimiento del uso de herramientas
digitales y la mejor valoración de sus beneficios fueron los principales
motores del resultado.
El desempeño
también se inscribe en una tendencia regional. América Latina alcanzó 50,1
puntos, frente a los 48,5 de 2025 y los 38,3 de 2021. Por primera vez desde el
inicio de la medición, el promedio regional superó los 50 puntos y cinco de los
ocho países evaluados cruzaron ese umbral.
Situación.
O’Neil, izquierda, durante el encuentro internacional, remarcó que China cada
vez tiene una mayor presencia comercial en la región lo que genera malestar y
dudas en los Estados Unidos
Billeteras
móviles ganan espacio Uno de los datos más relevantes para Bolivia es la
expansión de las billeteras móviles y las aplicaciones de pago. El 58% de los
bolivianos cuenta con alguna de estas herramientas, nueve puntos porcentuales
por encima del promedio regional y 43 puntos más que en 2021, cuando la
proporción era del 15%. Además, el 37% de los bolivianos utiliza billeteras
móviles diariamente, una señal de que estos instrumentos dejaron de ser
únicamente una alternativa tecnológica para incorporarse a las transacciones
cotidianas.