Estados Unidos considera usar la "madre de todas las bombas" contra Irán, según fuentes
Según varios
funcionarios estadounidenses familiarizados con el asunto, las Fuerzas Armadas
han desarrollado nuevos planes de ataque que incluyen el posible uso de la
llamada “madre de todas las bombas” para atacar la infraestructura energética y
los emplazamientos nucleares iraníes si el presidente Donald Trump ordena
reanudar las operaciones de combate antes o después de las elecciones
intermedias.
El uso por
primera vez de la bomba GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast Bomb (MOAB), la
bomba no nuclear más grande del arsenal estadounidense, en el conflicto con
Irán supondría una escalada notable, aunque existen dudas sobre su eficacia
para lograr cualquiera de los opciones para atacar objetivos iraníes que aún no
han sido alcanzados declarados por Trump o para inclinar la balanza de la
guerra, según múltiples fuentes familiarizadas con las discusiones internas de
planificación militar sobre el posible despliegue de esta arma.
Trump se enfrenta
a presiones para poner fin a la guerra, profundamente impopular, mientras los
republicanos se preparan para una posible reacción política adversa por parte
de los votantes en las próximas elecciones intermedias y hay pocos indicios de
que los dos países estén cerca de una resolución negociada después de más de seis
meses de bombardeos estadounidenses.
Si bien las
fuerzas de EE.UU. continúan ofreciendo a Trump opciones para posibles ataques
contra objetivos iraníes pendientes, algunos funcionarios siguen cuestionando
en privado si la Casa Blanca tiene una estrategia que incorpore esos planes de
manera que realmente pueda poner fin a la guerra, algo que solo el presidente
tiene el poder de hacer.
Videos
verificados por CNN muestran cómo el buque portacontenedores GFS Pride, con
bandera de Singapur, se hunde tras ser alcanzado por proyectiles desconocidos
el 13 de octubre.
Durante meses,
Trump y sus asesores han discutido opciones que podrían constituir un final
“definitivo” para la guerra, al menos desde el punto de vista del mensaje,
conscientes de lo impopular que se ha vuelto el conflicto entre los
estadounidenses.
Si bien algunas
figuras de la administración han descrito la guerra como prácticamente ganada,
Trump se ha mostrado más cauto en sus declaraciones recientes, evitando
declarar la victoria y afirmando que Estados Unidos aún tiene asuntos
pendientes en el país.
Tras bambalinas,
Trump también ha puesto en duda a algunos aliados extranjeros que lo han
instado a retirar las tropas estadounidenses y pasar página que lo han animado
a simplemente repatriar a las tropas estadounidenses y dar por zanjado el
asunto. Según Trump, hacerlo parecería una derrota.
En las últimas
semanas, los asesores de la Casa Blanca se han reunido para analizar diversas
opciones respecto a Irán. Si bien Trump anunció públicamente que no tomaría
nuevas medidas antes de las elecciones intermedias, varios asesores comentaron
en privado que desconocían si esa declaración era definitiva o si podría
cambiar antes del día que abran las urnas en noviembre.