La lucha por la sucesión en el seno de la familia real de Uganda tras la muerte del monarca más joven del mundo
La muerte del rey
que fue el monarca más joven en el mundo hasta su muerte -líder cultural de uno
de los territorios tradicionales de Uganda- desencadenó en una amarga disputa
de sucesión que estalló días antes de su entierro.
El rey Oyo Nyimba
Kabamba Iguru Rukidi IV, quien gobernó el reino de Tooro durante más de tres
décadas, estaba recibiendo tratamiento contra el cáncer en EE.UU. cuando
falleció el mes pasado a los 34 años.
Los ancianos del
clan real nombraron al popular presentador de noticias de televisión, el príncipe
Edward Rukidi Kijanangoma, de 56 años, como el próximo monarca, pero la familia
cercana de Oyo rechazó la elección.
Su hermana, la
princesa Ruth Komuntale, dijo que el difunto rey había dejado un testamento
escrito en 2022 en el que nombraba a su hijo pequeño, cuya identidad nunca ha
sido revelada, como su sucesor.
"Mi hermano
dejó un heredero al trono, y eso quedó muy claro", dijo la princesa,
acusando a los responsables del anuncio del miércoles por la noche de crear
"confusión y agitación" mientras la familia aún estaba de luto.
Mientras tanto,
la madre del difunto rey, la reina Best Kemigisa, contó que se había retirado a
la guardia real del palacio y que se desplegaron soldados, lo que restringe la
movilidad de la familia real y su capacidad para recibir visitas, describiendo
la situación como un "arresto domiciliario".
Hizo un llamado a
la cúpula del ejército y al presidente Yoweri Museveni para que se permitiera a
la familia guardar luto y enterrar a Oyo en paz el sábado.
"Hago un
llamado a quienes se disputan el trono: por favor, habrá tiempo para todo
eso", dijo. "Permítannos guardar luto y dar sepultura a mi hijo, el
rey Oyo".