La Unión Europea impulsa una ley pionera que obliga a restaurar la naturaleza, no solo a protegerla.
La Unión Europea
dio un paso importante para recuperar la naturaleza con la aprobación de la Ley
de Restauración de la Naturaleza, una normativa que obliga a sus Estados
miembros a adoptar medidas concretas para recuperar ecosistemas degradados.
El reglamento
establece que, para 2030, las medidas de restauración deben abarcar al menos el
20 % de las zonas terrestres y el 20 % de las zonas marítimas de la Unión
Europea. Para 2050, deberán existir medidas para todos los ecosistemas que
necesiten recuperación.
Las acciones
contemplan la restauración de bosques, humedales, ríos y hábitats marinos, así
como medidas para frenar el declive de los polinizadores y mejorar la
biodiversidad. También buscan fortalecer la capacidad de los ecosistemas para
afrontar los efectos del cambio climático.
La normativa
entró en vigor en agosto de 2024 y su implementación requiere planes nacionales
que definan las acciones de cada país. El desafío ahora es convertir los
objetivos legales en resultados concretos para la naturaleza.