León XIV alerta ante Macron de los riesgos de la IA y pide a Francia impulsar la paz
Desde el Elíseo,
León XIV alertó sobre los riesgos de la inteligencia artificial, llamó a
impulsar la paz y defendió el diálogo con Francia, sin dejar de señalar sus
diferencias en cuestiones como la bioética y la laicidad.
El Papa León XIV
llegó el viernes a Francia, donde fue recibido por el presidente Emmanuel
Macron a pie de avión. Su llegada marca el inicio de una visita de cuatro días,
la primera visita oficial de un pontífice al país en 18 años. Tras la ceremonia
de bienvenida, el Papa se desplazó al Palacio del Elíseo, donde mantuvo un
encuentro con Macron. El presidente francés enmarcó la reunión en el diálogo
tradicional entre Francia y la Santa Sede y recordó los principios de la
República.
Macron defiende
la laicidad y el control de la inteligencia artificial. En su discurso, Macron
insistió especialmente en la laicidad, que presentó no como un distanciamiento
de la religión, sino como un principio que garantiza la libertad de conciencia
y permite a cada persona expresar sus convicciones.
La inteligencia
artificial fue otro de los asuntos centrales del encuentro. El presidente
francés defendió que el ser humano debe conservar el lugar que le corresponde a
medida que avanza la tecnología.
Macron reclamó
además una supervisión internacional para evitar que los sistemas más avanzados
queden bajo el control de un reducido número de actores poderosos o sean
utilizados como instrumentos para oprimir a las personas.
En el plano
internacional, el presidente francés defendió el compromiso de Francia con la
paz, el multilateralismo y el respeto del Derecho internacional. "Una vida
vale lo mismo que otra y todos los pueblos deben ser defendidos", afirmó,
en un contexto marcado por las guerras en Ucrania y Oriente Próximo.
En su
intervención, León XIV situó también la dignidad humana en el centro de su
mensaje y advirtió de los riesgos asociados al desarrollo de la inteligencia
artificial. El pontífice alertó de que un "paraíso de máquinas"
podría acabar perjudicando a la humanidad y defendió que el progreso
tecnológico debe permanecer bajo responsabilidad humana.
León XIV pidió
además a Francia que utilice su influencia para promover la paz en Europa y en
el resto del mundo. El Papa cuestionó también la idea de que las armas
nucleares garanticen la seguridad. Según señaló, contribuyen a alimentar una
nueva carrera armamentística difícil de controlar, por lo que pidió dar
prioridad al diálogo y a la justicia.
En materia de
laicidad, defendió que la presencia de las convicciones religiosas en el espacio
público es compatible con una sociedad laica. El pontífice abordó asimismo
cuestiones bioéticas en las que la Iglesia católica mantiene diferencias con
los recientes cambios legislativos en Francia. Criticó la ayuda para morir y
reiteró su rechazo a la gestación subrogada.
Tras su paso por
el Elíseo, León XIV se dirigió a la Unesco. Su agenda en París incluye también
la celebración de las vísperas en Notre Dame y una vigilia de oración con
jóvenes en el Estadio de Francia.