Ministro Aramayo revela que varios ministros del gabinete de Paz también reciben amenazas
Este mes, el jefe
de Estado alertó en dos ocasiones que tanto él fue amenazado de muerte (12 de
octubre), y que su familia está en “riesgo” (19 de octubre)
El ministro de la
Presidencia, Fernando Aramayo, rebeló este domingo que varios ministros del
gabinete del presidente de Rodrigo Paz también son blanco de amenazas, todo por
impulsar la lucha contra el crimen organizado y desmantelar redes “que se han
enquistado en la estructura del Estado”, y en la sociedad en su conjunto. Este
mes en dos oportunidades, el jefe de Estado informó que él, así como su familia
recibieron amenazas contra su integridad física.
Aramayo, a casi
dos semanas de que el Gobierno de Rodrigo Paz cumpla el primer año de su
gestión, afirmó que la lucha contra la corrupción, el narcotráfico y el crimen
organizado es uno de los pilares para un cambio estructural del Estado, y ello
genera ese tipo de escenarios con amenazas contra las autoridades del
Ejecutivo, no obstante, no hará retroceder la política de lucha contra el
crimen.
“Queda claro
también que ninguna amenaza puede estar por encima de la constitución, de la
ley, ni de la voluntad democrática del pueblo boliviano”, mencionó Aramayo y
agregó que “la seguridad de un presidente, de su familia, de los servidores
públicos, de los jueces, de los fiscales, de cualquier ciudadano en general, no
puede quedar a merced de organizaciones criminales ni de quienes pretendan
intimidarlos”.
Este mes, en dos
ocasiones, el presidente Paz rebeló que él y su entorno familiar fueron amenazados.
El 12 de octubre,
Paz denunció que recibió amenazas de muerte antes de viajar a Cobija, Pando,
luego de la captura de un integrante importante del Primer Comando de la
Capital (PCC), organización criminal brasileña.
El mandatario
hizo la revelación durante el acto por los 103 años de la Aviación Militar
Boliviana. “Ayer en Pando este presidente tenía amenaza de muerte porque hace
tres días atrás habíamos agarrado a un miembro importante del PCC que se
campeaba en nuestra ciudad de Santa Cruz, en nuestro departamento, como uno
más”, rebeló Paz.
Una semana
después, el 19 de octubre, el jefe de Estado, informó que su familia también
fue amenazada, y que no son solo ellos, sino los jueces encargados de los
procesos para castigar a personas vinculadas con el crimen organizado y el
narcotráfico. “Mi familia tiene el riesgo por haber tomado decisiones contra
los Marset, contra los criminales de alta alcurnia”, afirmó Paz en Palacio
Quemado. El primer mandatario reconoció el riesgo que corren las autoridades
jurisdiccionales a manos de los antisociales, que opera principalmente, en la
frontera del país.
“Pero también
ustedes, sé que un juez sufre en la frontera. Cuando el juez se encuentra indefenso
ni siquiera tienen que venir a chantajearle nada o venir a ofrecerle algo, solo
con la amenaza ya tienen el temor y es verdad, eso ocurre en Bolivia”, señaló
Paz.
El mandatario
boliviano recordó que en su gobierno, más de 29 integrantes de organizaciones
criminales internacionales fueron enviados a sus países. En ese contexto,
cuestionó que durante los últimos 20 años se haya permitido que la delincuencia
forme parte de la normalidad del país.