Sam Altman y Dario Amodei piden a los gobiernos cooperar para controlar los riesgos de la IA
Los ejecutivos,
cuyas empresas desarrollan los modelos de IA más avanzados del mundo, afirmaron
que los gobiernos deberían sumarse a la industria en la toma de decisiones
cruciales sobre el futuro de esta tecnología.
Durante su
intervención, el líder de OpenAI advirtió sobre las graves amenazas que esta
tecnología podría representar para el futuro.
El líder de
OpenAI, Sam Altman, advirtió sobre las graves amenazas que la inteligencia
artificial representa para el futuro de la humanidad. Durante su discurso en la
Asamblea General de la ONU, exigió la creación inmediata de reglas de control
globales y democráticas.
“La tecnología
avanza a un ritmo sin precedentes y necesita límites claros desde ahora”,
señaló Altman.
Asimismo,
enfatizó que el desarrollo tecnológico debe ir acompañado de supervisión
internacional para evitar que se escape del control humano.
El líder de
OpenAI señala que las decisiones clave sobre la inteligencia artificial no
deben quedar en manos de unas pocas empresas tecnológicas ni de un grupo
reducido de países, por ello su propuesta planteada ante las Naciones Unidas
busca que todos los gobiernos participen en la regulación de estos sistemas
para proteger los derechos ciudadanos.
“Avanzar con
precaución extrema es la única vía para reducir los riesgos sociales y
económicos. Aunque la inteligencia artificial ofrece beneficios para la ciencia
y la productividad, un uso sin supervisión adecuada representa un peligro
directo para la estabilidad mundial”, subrayó Altman.
Regulatorio Internacional
OpenAI promueve la creación de reglas unificadas a nivel global para evitar la
diferencia de leyes entre continentes. La meta es establecer agencias
internacionales con capacidad real para auditar y monitorear los modelos de
última generación.
La postura cobra
fuerza ante el crecimiento acelerado de los asistentes y agentes de
inteligencia artificial autónomos. Analistas y expertos en ciberseguridad
coinciden en que la cooperación multilateral es indispensable para garantizar
el uso seguro y ético de esta tecnología en los próximos años.