Trump dijo que él y Xi tuvieron una "buena reunión" el jueves
El presidente
Donald Trump y el líder chino Xi Jinping mantuvieron lo que Trump calificó como
una “buena reunión” el jueves y concluyeron la jornada con una cena de Estado
en la Casa Blanca.
Este es el primer
viaje de Xi a Estados Unidos en más de una década. El líder afirmó que su
objetivo es fomentar la amistad y ampliar la cooperación entre ambas naciones.
La visita se produce en un momento crítico para las relaciones bilaterales en
diversos asuntos.
Poco después de
la llegada de Xi, ambos líderes pronunciaron discursos desde el gran vestíbulo
de la Casa Blanca, donde destacaron la importancia de abordar el tema de la
inteligencia artificial.
Trump y Xi
también hablaron sobre el conflicto entre Estados Unidos e Irán, y Trump
resaltó los nuevos avances comerciales entre ambos países. Según medios chinos,
Xi expresó su esperanza de que Estados Unidos se oponga a la independencia de
Taiwán. Xi anunció además la llegada de dos pandas gigantes al zoológico de Atlanta
en los próximos días, refiriéndose a estos animales como un histórico “enviado
de amistad” entre China y Estados Unidos. Trump también mostró a Xi el nuevo
helipuerto en el Jardín Sur y le permitió ver el interior del Marine One.
Posteriormente
tuvo lugar la cena de Estado: Xi y su esposa, Peng Liyuan, fueron recibidos por
Trump y la primera dama, Melania Trump, al son de una fanfarria que marcó la
llegada del líder chino.
La lista de
invitados a la cena incluía a ejecutivos del sector tecnológico, así como a
directivos de importantes empresas de inteligencia artificial y tecnología. En
un momento de la velada, Trump invitó a los asistentes a ver las obras del
nuevo salón de baile de la Casa Blanca.
Durante los
discursos, ambos líderes se expresaron positivamente sobre su relación. Xi
recordó el interés de George Washington por coleccionar porcelana china y
rememoró la histórica visita del expresidente estadounidense Richard Nixon a
China en 1972. Trump celebró los “cimientos de comercio y respeto mutuo” entre
Estados Unidos y China, y obsequió a Xi una estatua de un águila calva.